Porque lo importante, al fin y al cabo, es que las personas te van enriqueciendo. No te hacen cambiar, no, simplemente aportan.
Una experiencia no es nada, no existe, si no hay una intención detrás.
Sí, y me da la gana de ver películas en otro idioma, me da la gana de conocer, de empaparme de quien me pueda aportar, que hagan vivir, que consigan tener los sentidos activos. Que me diga que no existe solo lo que yo conozco. Que hablen de cosas que no se aprenden solas.
Sería perfecto movernos por inquietudes.
¿Perder tu sitio? jamás.
¿Ganar muchos? lo dejo en manos de cada uno.
sábado, 29 de agosto de 2009
jueves, 27 de agosto de 2009
Se que a alguien le encantaría como son las chicas de Granada.
Sí, esas chicas de pantalones azules pitillo y cintura estrecha. Con sandalias romanas y el pelo liso, morenas, labios rojos (quizás russian red) y flequillo recto. Esas chicas que llevan las gafas cuadradas con el filo rojo, a juego con los labios.
Que siempre las ves en emperatriz eugenia.
Y cerca de derecho también.
Son urbanitas, muy urbanitas, no se dejan ver en el mirador de san nicolás escuchando flamenco en directo, en frente de la alhambra.
Donde una vez más, no viviré cerca del sol.
Al menos, que no recorten los caminos como hicieron con su pelo,
que no lo inunden todo de igual.
Sí, esas chicas de pantalones azules pitillo y cintura estrecha. Con sandalias romanas y el pelo liso, morenas, labios rojos (quizás russian red) y flequillo recto. Esas chicas que llevan las gafas cuadradas con el filo rojo, a juego con los labios.
Que siempre las ves en emperatriz eugenia.
Y cerca de derecho también.
Son urbanitas, muy urbanitas, no se dejan ver en el mirador de san nicolás escuchando flamenco en directo, en frente de la alhambra.
Donde una vez más, no viviré cerca del sol.
Al menos, que no recorten los caminos como hicieron con su pelo,
que no lo inunden todo de igual.
viernes, 21 de agosto de 2009
Esta mañana en el mercado he visto al pescadero, no lo conocía, era un señor con canas, que cerraba su puesto hasta mañana por la mañana.
Creo que sonreíamos los dos.
Y yo iba pensando: ¿Signora, vuole un po’ di pesce? ¿O se no un po’ di formaggio, vuole formaggio? ¡¡È buono, è buono davvero!!
Y al salir no he visto una furgoneta con pescado, ya se habrían ido a casa a comer…
comían juntos,
arriba,
cerca del acantilado,
donde siempre huele a mar,
donde casi no se dejaba ver el silencio,
y a veces se podía ver en las fotos que colgaban por la casa,
en las fotos inventadas
de sonrisas estúpidas,
y se escuchaba: a ver, reggi il pesce mentre faccio la foto.
Allí.
Creo que sonreíamos los dos.
Y yo iba pensando: ¿Signora, vuole un po’ di pesce? ¿O se no un po’ di formaggio, vuole formaggio? ¡¡È buono, è buono davvero!!
Y al salir no he visto una furgoneta con pescado, ya se habrían ido a casa a comer…
comían juntos,
arriba,
cerca del acantilado,
donde siempre huele a mar,
donde casi no se dejaba ver el silencio,
y a veces se podía ver en las fotos que colgaban por la casa,
en las fotos inventadas
de sonrisas estúpidas,
y se escuchaba: a ver, reggi il pesce mentre faccio la foto.
Allí.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Quería escribir algo sobre volver a hacer la maleta, las raíces, el frío pasillo de mercadona, comparar granada con un voyeur, unas manos, otra textura, algo que encaja, una sonrisa que se pierde en un césped, una cama vacía, un cuerpo no presentado a examen ancora, unas ganas tremendas de morder, de poner atención, del agua fría, en general del frío, del frío relativo cuando granada empiece a
Arder
Arder
domingo, 16 de agosto de 2009

No es un tiket original de la coop, o del "cup", es del despar... tiene sentido porque al ser cinco de junio, era de quellos días de estudio en mi casa y esa afición por youtube, que hacía que nos dieran más de las ocho, cerraran la coop, y tuvieramos que ir a comprar al despar por el barrio bonito-antiguo-chungo de josep. Mira que era bonito su barrio, aquellas callecitas, y el bar donde un día sara y yo nos dimos un homenaje bebiendo vino y comiendo jamón, la felicidad estaba en el aire.
Aquel tiempo en que éramos más italianos que los italianos, que nunca me encontré a un italiano comprando vino tavernello, ni cerveza peroni (productos italianisimos hechos para erasmus fijo).
viernes, 14 de agosto de 2009
La chica del vestido azul
aquella que estaba cansada de correr,
decidió empezar a pasear,
o a serpentear,
o a escalar,
o a volar,
o a besar.
Se trataba de dejar una huella, un rastro. Se trataba de dejarse encontrar.
Y aquel chico llegó cargado de imaginación.
De historias. De huellas.
Ella lo miraba de frente, sonriente, feliz.
A veces de reojo.
A veces callada.
Es como un duende que nunca duerme pero todo lo llena de sueños.
Es como alguien a quien quieres tener siempre cerca.
Y cuando digo siempre, es siempre
aquella que estaba cansada de correr,
decidió empezar a pasear,
o a serpentear,
o a escalar,
o a volar,
o a besar.
Se trataba de dejar una huella, un rastro. Se trataba de dejarse encontrar.
Y aquel chico llegó cargado de imaginación.
De historias. De huellas.
Ella lo miraba de frente, sonriente, feliz.
A veces de reojo.
A veces callada.
Es como un duende que nunca duerme pero todo lo llena de sueños.
Es como alguien a quien quieres tener siempre cerca.
Y cuando digo siempre, es siempre
La línea que existe
entre que sea verdad
o una sonrisa
que aparece,
inunda,
rebosa,
se mezcla,
se pierde..
Y justo allí,
donde solo se puede mirar con los ojos cerrados,
hay más
que hacen lo mismo.
Se esconden bajo el agua
y bajo muchas otras cosas,
bajo una línea,
pequeña pequeña.
Shhh, mucho cuidado,
la línea duerme
y las sonrisas me miran de cerca.
entre que sea verdad
o una sonrisa
que aparece,
inunda,
rebosa,
se mezcla,
se pierde..
Y justo allí,
donde solo se puede mirar con los ojos cerrados,
hay más
que hacen lo mismo.
Se esconden bajo el agua
y bajo muchas otras cosas,
bajo una línea,
pequeña pequeña.
Shhh, mucho cuidado,
la línea duerme
y las sonrisas me miran de cerca.
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