lunes, 23 de marzo de 2009

Agniese habla sola en la cocina, la escucho desde mi cuarto... no es raro en ella, es ella, a veces suena a que discute, pero sigue sola. Se pasea casi deambulando por el piso, me gusta tomar café con ella y fumar, mirarla cuando come, y cuando empieza a ponerse pendientes y collares y chapas y bufandas y gorros unos sobre otros. Me gusta cuando me mira y sonríe, y que me regale margaritas de chocolate de la suerte. Sabe que siempre me encuentra en la cocina, cuando se aburre, y a mi me gusta que me pueda encontrar. Todo esto empieza a ser normal.

2 comentarios:

sarita dijo...

agnese es una grande. punto final.

El Tipo de la Gorra Roja dijo...

agnese deberia tener, como cayetana guillén cuervo, una version española